Un estudio en Biology de 2024 revisó la evidencia en adultos con obesidad y mostró que los ácidos grasos omega 3 y el ejercicio estructurado se asocian con una mejor gestión de los triglicéridos, la inflamación y la sensibilidad a la insulina. Se trata de una revisión narrativa de ensayos clínicos y estudios en animales centrados en personas con exceso de peso y riesgo cardiometabólico.
Para la vida diaria esto significa que combinar más movimiento con una buena ingesta de omega 3 puede apoyar un metabolismo más flexible, con menos triglicéridos circulando y una respuesta a la insulina más eficiente. El beneficio es especialmente relevante para adultos con obesidad o síndrome metabólico, aunque los mecanismos descritos ayudan a entender por qué los omega 3 son un pilar de una alimentación cardiometabólica saludable.
El estudio relaciona omega 3 y ejercicio con menos triglicéridos e inflamación
Los autores analizaron trabajos donde se suplementó con ácidos grasos omega 3, sobre todo ácido eicosapentaenoico, conocido como EPA, y se aplicaron programas de ejercicio aeróbico continuo o ejercicio interválico de alta intensidad. Observaron reducciones claras de triglicéridos, mejoras en el perfil de lipoproteínas y una modulación de marcadores inflamatorios como TNF alfa, interleucina 6 y proteína C reactiva.
El efecto sobre el peso corporal fue moderado, pero los cambios metabólicos fueron relevantes, con mejor distribución de la grasa, mejor función mitocondrial y señales de una mayor sensibilidad a la insulina. La revisión también destaca que los omega 3 actúan sobre rutas reguladoras de genes como PPAR y SREBP 1c, que controlan cómo el cuerpo sintetiza y utiliza las grasas.
Cómo actúan los omega 3 en la fisiología metabólica diaria
En términos sencillos, los omega 3 cambian la calidad de las grasas que circulan y se almacenan. Al incorporarse a las membranas celulares, especialmente en hígado, músculo y tejido adiposo, vuelven esas membranas más flexibles y receptivas a las señales hormonales, incluida la insulina.
Además, compiten con los omega 6 en la producción de mediadores lipídicos. Menos derivados proinflamatorios de omega 6 y más mediadores pro resolutivos de omega 3, como resolvinas y protectinas, se traducen en un entorno inflamatorio más bajo. Esto se asocia con una mejor función del endotelio vascular, menos estrés oxidativo y una respuesta metabólica más estable tras las comidas.
El estudio también recuerda que dosis de EPA y DHA en el rango de 250 miligramos a 3 gramos al día se han vinculado con mejoras en triglicéridos y marcadores inflamatorios, aunque por encima de 3 gramos al día aumenta la probabilidad de efectos digestivos y pequeños cambios en la coagulación. La clave está en un uso ajustado al contexto y acompañado de hábitos saludables.
Hábitos cotidianos que apoyan la acción de los omega 3 en el metabolismo
La revisión insiste en que los omega 3 no sustituyen a los pilares básicos del manejo del peso y la salud cardiometabólica. Funcionan mejor cuando se integran en una rutina que combine alimentación equilibrada, movimiento regular y buen descanso.
En la práctica, esto significa priorizar pescado azul de pequeño tamaño varias veces por semana, reducir ultraprocesados ricos en azúcares y grasas trans, y organizar el día para acumular al menos 150 minutos semanales de ejercicio aeróbico moderado o combinaciones bien pautadas de ejercicio continuo y ejercicio interválico de alta intensidad.
También es útil cuidar las ventanas de ayuno nocturno, dejando unas doce horas entre la cena y el desayuno cuando la situación personal lo permite. Este patrón facilita que el organismo gestione mejor las grasas y la glucosa y se alinea con los efectos descritos para los omega 3 sobre la inflamación y la sensibilidad a la insulina.
Cómo encaja DHA PS de Nutribiolite, complemento de omega 3 para cerebro y ojos, en esta fisiología
El producto DHA PS de Nutribiolite es un complemento alimenticio basado en aceite de pescado rico en DHA, ácido docosahexaenoico, combinado con fosfatidilserina. El estudio se centra sobre todo en EPA y en su impacto sobre triglicéridos e inflamación, pero comparte el mismo eje fisiológico, el papel de los ácidos grasos omega 3 marinos en la salud metabólica y celular.
El DHA es un omega 3 estructural clave en membranas neuronales y en la retina, donde contribuye a la fluidez de las membranas y a una señalización eficiente entre células. Aunque el foco del trabajo de Biology es la obesidad, los mecanismos que describe, como la regulación de PPAR, la modulación de mediadores inflamatorios y la mejora de la función mitocondrial, son relevantes también para tejidos de alta demanda energética como el cerebro.
La fosfatidilserina, por su parte, es un fosfolípido presente de forma natural en las membranas de las neuronas. Su combinación con DHA en una misma formulación busca aportar bloques estructurales complementarios para las membranas celulares, integrando un omega 3 de alta concentración con un componente fosfolipídico que participa en la comunicación entre neuronas.
Desde esta perspectiva, DHA PS se sitúa en la misma familia de estrategias que el estudio describe para los omega 3, apoyar rutas fisiológicas que regulan lípidos, inflamación y eficiencia celular, con un enfoque dirigido a la función cerebral y visual. Está pensado para adultos que ya cuidan su alimentación y actividad física y desean un apoyo adicional basado en la biología de las membranas y los ácidos grasos omega 3.

Complemento de omega 3 rico en DHA combinado con fosfatidilserina, pensado para adultos que desean cuidar la fisiología cerebral y visual.
Equilibrar metabolismo y cerebro con decisiones diarias informadas
En resumen, el estudio en Biology refuerza la idea de que los omega 3 marinos y el ejercicio bien pautado forman un tándem sólido para mejorar parámetros como triglicéridos, inflamación de bajo grado y sensibilidad a la insulina en adultos con obesidad. No se trata solo del peso en la báscula, sino de cómo funcionan las células y los tejidos que sostienen la salud cardiometabólica.
Integrar pescado azul, priorizar el movimiento regular y, cuando tiene sentido, considerar un complemento como DHA PS de Nutribiolite dentro de una rutina ya saludable, es una forma de alinear las decisiones diarias con la fisiología que describe la ciencia. El foco está en acompañar procesos naturales, no en atajos rápidos.
Este contenido es informativo y no sustituye el consejo de un profesional sanitario.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre EPA y DHA dentro de los omega 3
EPA se ha estudiado más en relación con triglicéridos y marcadores inflamatorios, mientras que DHA es clave en estructuras como el cerebro y la retina. Ambos comparten rutas metabólicas y contribuyen a mejorar la calidad global de las grasas que circulan y se integran en las membranas celulares.
Si ya hago ejercicio, tiene sentido cuidar más la ingesta de omega 3
Sí, el estudio muestra que el ejercicio y los omega 3 actúan de forma complementaria sobre inflamación, triglicéridos y sensibilidad a la insulina. Una buena base de omega 3 puede apoyar la adaptación al entrenamiento y la recuperación, siempre dentro de un estilo de vida saludable.
DHA PS de Nutribiolite está pensado para el metabolismo o para el cerebro
DHA PS se centra en la fisiología cerebral y visual, gracias a la combinación de DHA y fosfatidilserina, dos componentes estructurales de las membranas neuronales. Comparte con el estudio el eje de los omega 3 y la regulación de la función celular, pero su enfoque práctico es el soporte de tejidos de alta demanda como el cerebro.
Puedo obtener suficiente omega 3 solo con la alimentación
Es posible si se consumen raciones frecuentes de pescado azul de pequeño tamaño y se mantiene una dieta equilibrada. Sin embargo, muchas personas no alcanzan esas ingestas de forma constante, por lo que en algunos casos se valora el uso de complementos como apoyo adicional.
Cómo encaja DHA PS en una rutina para cuidar metabolismo y mente
DHA PS puede formar parte de una estrategia que combine ejercicio regular, alimentación rica en pescado azul, verduras y legumbres, y buena higiene del descanso. Aporta DHA y fosfatidilserina, que se integran en las membranas neuronales, en coherencia con los mecanismos sobre omega 3 y metabolismo descritos en la literatura científica.









