Un estudio en Asia Pacific journal of clinical nutrition de 2025 revisó de forma sistemática decenas de trabajos en países de ingresos bajos y medios y concluyó que las intervenciones con hierro, ya sea en suplementos, alimentos fortificados o estrategias dietéticas, se asocian con más hemoglobina y menos anemia por falta de hierro. Esto importa en la vida diaria porque la anemia se traduce en cansancio constante, menor rendimiento y más vulnerabilidad física.
Para las personas de estas regiones, el hallazgo refuerza que actuar a tiempo sobre la deficiencia de hierro puede marcar la diferencia en energía, capacidad de trabajar y desarrollo infantil. Los resultados son especialmente relevantes para mujeres en edad fértil, niños y adolescentes, que suelen ser los grupos más afectados cuando la dieta es pobre en hierro o hay pérdidas aumentadas.
Qué analizó la revisión sistemática sobre hierro y anemia
La revisión sistemática reunió estudios realizados en varios países de ingresos bajos y medios, con diferentes edades y contextos. Los trabajos incluían ensayos con suplementos de hierro, programas de alimentos enriquecidos con hierro y cambios dietéticos orientados a aumentar su consumo.
Los autores evaluaron cómo estas intervenciones influían en la hemoglobina, que es la proteína que transporta oxígeno en la sangre, y en la prevalencia de anemia. En la mayoría de estudios se observaron mejoras claras, aunque en algunos casos la anemia incluso empeoró, pese a usar dosis consideradas estándar.
Los investigadores subrayan que el éxito no depende solo de la cantidad de hierro. Factores como la presencia de otros micronutrientes, la adherencia al suplemento, la educación nutricional y la dieta habitual de la población modifican el resultado final.
Cómo funciona el hierro en el cuerpo y por qué afecta tanto al cansancio
El hierro es un mineral esencial para fabricar hemoglobina, que permite que los glóbulos rojos lleven oxígeno a todos los tejidos. Cuando falta hierro, la sangre transporta menos oxígeno y aparece la sensación de fatiga, falta de aire al esfuerzo y menor capacidad de concentración.
Además del papel en la hemoglobina, el hierro participa en enzimas que producen energía dentro de las mitocondrias, que son las centrales energéticas de las células. Por eso, una deficiencia prolongada no solo reduce los glóbulos rojos, también afecta al metabolismo energético global.
La revisión sistemática muestra que, cuando se corrige esa carencia con suplementos, alimentos fortificados o mejoras dietéticas, los niveles de hemoglobina suelen subir y la anemia disminuye. En la práctica, esto se traduce en más vitalidad y mejor tolerancia al esfuerzo en el día a día.
Hábitos diarios que apoyan el estatus de hierro y la energía
El estudio pone el foco en países con dietas limitadas, pero ofrece lecciones útiles para cualquier persona. Mantener un buen estado de hierro depende de lo que comemos, de cómo combinamos los alimentos y de nuestras pérdidas de sangre.
En la alimentación, ayudan las fuentes de hierro de origen animal como carnes magras y pescados, y también las vegetales como legumbres y frutos secos. La vitamina C presente en frutas y verduras frescas mejora la absorción del hierro vegetal, por lo que combinarlas en la misma comida es una estrategia sencilla.
También conviene moderar el consumo de té y café justo con las comidas principales, ya que pueden reducir la absorción del hierro. En mujeres con reglas abundantes o personas con dietas muy restrictivas, vigilar la energía, la palidez y la sensación de falta de aire puede ser una señal para revisar el estado de hierro con un profesional.
Cómo un complejo de hierro con vitaminas puede alinearse con esta evidencia
La revisión sistemática se centra en la idea de que aportar hierro de forma adecuada ayuda a prevenir y corregir la anemia ferropénica. Un complemento como un complejo de hierro con vitaminas se apoya en esa misma lógica, ofrecer hierro en formato oral junto con micronutrientes que participan en la formación normal de glóbulos rojos y en el metabolismo energético.
Este tipo de formulación suele incluir hierro en una forma pensada para favorecer la absorción, junto con vitaminas del grupo B y vitamina C que contribuyen a la formación normal de glóbulos rojos, a la función del sistema inmunitario y a la reducción del cansancio y la fatiga. La combinación busca apoyar, de manera coordinada, la producción de hemoglobina y el uso eficiente de la energía en el organismo.
Está pensada para adultos que ya cuidan su alimentación y su actividad física y desean un apoyo adicional cuando sienten que su energía diaria no acompaña, o pertenecen a grupos con mayores demandas de hierro, como mujeres en edad fértil. Siempre debe entenderse como un complemento de hábitos saludables, no como sustituto de una dieta variada.

Complemento con hierro y vitaminas para apoyar la formación de glóbulos rojos y la reducción del cansancio dentro de una rutina saludable.
Resumen final, hierro, energía y decisiones informadas
La revisión sistemática en países de ingresos bajos y medios muestra que las intervenciones con hierro, en forma de suplementos, fortificación o cambios dietéticos, suelen asociarse con más hemoglobina y menos anemia por falta de hierro. La magnitud del beneficio depende del contexto, de la calidad de la dieta y de la adherencia a las intervenciones.
En la vida diaria, cuidar la alimentación, vigilar las señales de cansancio persistente y, cuando sea necesario, valorar apoyos nutricionales con hierro y vitaminas puede ayudar a sostener la energía y la capacidad de afrontar las tareas cotidianas. Este contenido es informativo y no sustituye el consejo de un profesional sanitario.
Preguntas frecuentes
¿Qué mostró la revisión sistemática sobre la suplementación con hierro?
La revisión encontró que la mayoría de intervenciones con hierro en países de ingresos bajos y medios se asociaron con niveles más altos de hemoglobina y una menor prevalencia de anemia por deficiencia de hierro. El efecto fue más claro cuando las intervenciones estaban bien diseñadas y acompañadas de educación nutricional.
¿Por qué la anemia por falta de hierro provoca tanto cansancio?
La anemia ferropénica reduce la cantidad de hemoglobina disponible para transportar oxígeno. Con menos oxígeno, músculos y cerebro trabajan con más dificultad, lo que se traduce en fatiga, falta de aire al esfuerzo y menor capacidad de concentración en la vida diaria.
¿Basta con mejorar la dieta para cuidar el hierro o hacen falta suplementos?
En muchas personas, una dieta equilibrada con fuentes de hierro y vitamina C puede ser suficiente para mantener niveles adecuados. Sin embargo, en contextos de alta demanda, pérdidas aumentadas o dietas muy limitadas, la revisión muestra que la suplementación y la fortificación de alimentos pueden ser herramientas útiles para reducir la anemia.
¿Qué papel tienen las vitaminas en un complejo de hierro con vitaminas?
Las vitaminas, en especial algunas del grupo B y la vitamina C, participan en la formación normal de glóbulos rojos y en el metabolismo energético. En un complejo de hierro con vitaminas, estos nutrientes se combinan para apoyar la utilización del hierro y contribuir a la reducción del cansancio y la fatiga dentro de una rutina saludable.
¿Para quién puede tener más sentido un complejo de hierro con vitaminas?
Puede tener sentido para adultos con dietas poco variadas, mujeres en edad fértil con pérdidas menstruales importantes o personas que notan cansancio persistente y desean apoyar su formación de glóbulos rojos y su metabolismo energético. Siempre debe integrarse en un enfoque que incluya alimentación equilibrada y seguimiento profesional cuando sea necesario.









