Un estudio en Frontiers in nutrition de 2025 revisó cientos de trabajos en humanos y animales sobre nutrición, microbiota intestinal y depresión. Los autores concluyen que ciertos nutrientes, entre ellos los ácidos grasos omega 3 de pescado, se asocian con una microbiota más diversa, menos inflamación y menos síntomas depresivos.
El trabajo se centra en personas con depresión mayor y población general, y resume ensayos clínicos y estudios observacionales de la última década. Su mensaje práctico es claro, una alimentación rica en vegetales, fibra y pescado graso se relaciona con menor riesgo de depresión y con una microbiota más estable. Para el día a día, esto refuerza la idea de que lo que comemos influye en cómo nos sentimos, también a nivel emocional.
El estudio relaciona nutrientes, microbiota intestinal y depresión a través de la inflamación
La revisión analizó cómo déficits de proteínas, grasas saludables, azúcares complejos, vitaminas y minerales afectan la diversidad de la microbiota. Encontró que cuando la dieta es pobre en estos nutrientes, disminuyen bacterias beneficiosas como Bifidobacterium o Lactobacillus y se reducen los ácidos grasos de cadena corta, moléculas clave para la salud intestinal y cerebral.
Los autores describen un patrón repetido, menos diversidad microbiana, más inflamación sistémica y más síntomas depresivos. En cambio, dietas ricas en fibra, pescado y alimentos frescos se asocian con mayor abundancia de bacterias productoras de estos ácidos grasos, mejor integridad de la barrera intestinal y menor inflamación. El efecto es moderado, pero consistente en diferentes tipos de estudios.
La microbiota actúa como puente entre lo que comemos y nuestro estado de ánimo
El intestino y el cerebro se comunican de forma constante a través de nervios, hormonas, defensas inmunes y metabolitos de la microbiota. El estudio describe a la microbiota como un puente metabólico, transforma nutrientes en compuestos que viajan por la sangre, activan el nervio vago o modulan el sistema inmune y llegan a influir en circuitos cerebrales relacionados con el ánimo.
Entre estos compuestos destacan los ácidos grasos de cadena corta, que ayudan a mantener la barrera intestinal y regulan genes implicados en plasticidad neuronal, y los derivados del triptófano, que afectan la síntesis de serotonina. Cuando la microbiota se desequilibra, baja la producción de estas moléculas y aumentan marcadores inflamatorios que se relacionan con mayor vulnerabilidad a la depresión.
El papel de los omega 3 de pescado, como EPA y DHA, aparece en la revisión como parte de este engranaje. Estos ácidos grasos se han asociado con menor inflamación, mejor funcionamiento de membranas neuronales y cambios favorables en la composición de la microbiota, lo que encaja con la ruta intestino cerebro descrita por los autores.
Hábitos diarios que apoyan microbiota y equilibrio emocional según la evidencia
El mensaje práctico del estudio es que un patrón de alimentación antiinflamatorio puede ayudar a reducir el riesgo de depresión. Esto incluye más verduras, frutas, legumbres, cereales integrales y pescado graso, y menos ultraprocesados ricos en azúcares y grasas de baja calidad. No se trata de una dieta perfecta, sino de una tendencia clara a favor de alimentos frescos.
Los autores señalan que los efectos más sólidos se observan cuando se combina una buena base de fibra con fuentes regulares de omega 3 marino. También destacan la importancia de la regularidad, cambios mantenidos en el tiempo favorecen que la microbiota se estabilice y produzca más metabolitos beneficiosos.
Además de la alimentación, el artículo recuerda que el sueño suficiente, el movimiento diario y la gestión del estrés también modulan la microbiota y el eje intestino cerebro. El resultado es un entorno fisiológico más favorable para un estado de ánimo estable, aunque el estudio insiste en que no sustituye a los tratamientos médicos cuando son necesarios.
Cómo el complemento OMEGA 3 EPA 400 mg + DHA 300 mg de Nutribiolite encaja en esta fisiología
Dentro de esta visión, los ácidos grasos omega 3 de origen marino ocupan un lugar central. El estudio revisado destaca que EPA, ácido eicosapentaenoico, y DHA, ácido docosahexaenoico, procedentes del pescado, se asocian con menor inflamación, mejor funcionamiento de las membranas neuronales y posibles cambios favorables en la microbiota intestinal. Estos efectos se relacionan con una menor carga de síntomas depresivos en varios trabajos clínicos.
OMEGA 3 EPA 400 mg + DHA 300 mg de Nutribiolite se apoya precisamente en esta ruta fisiológica. Aporta una dosis concentrada de EPA y DHA procedentes de aceite de pescado, diseñada para complementar la ingesta dietética de pescado graso. El objetivo es reforzar la disponibilidad de estos ácidos grasos cuando la alimentación diaria no llega de forma constante.
EPA se asocia de forma especial con la modulación de la respuesta inflamatoria. Compite con otros ácidos grasos enzimáticos y favorece la formación de mediadores que ayudan a resolver la inflamación, algo muy relevante en el contexto descrito por el estudio, donde la inflamación crónica de bajo grado aparece una y otra vez ligada a la depresión.
DHA, por su parte, es un componente estructural importante de las membranas de las neuronas. Una buena disponibilidad de DHA se relaciona con membranas más fluidas y receptores de neurotransmisores que funcionan de forma eficiente. Esto encaja con la idea de que el estado de ánimo también depende de la calidad física de las células cerebrales, no solo de las señales químicas.
La combinación de EPA 400 mg y DHA 300 mg en un mismo complemento permite actuar de forma conjunta sobre estas dos dimensiones, inflamación y estructura neuronal. Desde la perspectiva del estudio, que vincula nutrientes, microbiota, inflamación y depresión, una formulación centrada en omega 3 marinos ofrece un apoyo fisiológico coherente para adultos que ya cuidan su alimentación y su actividad física y desean reforzar la presencia de EPA y DHA en su día a día.

OMEGA 3 EPA 400 mg + DHA 300 mg de Nutribiolite ofrece omega 3 marino concentrado como apoyo fisiológico para quienes cuidan microbiota, corazón y equilibrio mental.
Resumen práctico, microbiota cuidada y omega 3 para un ánimo más resistente
El estudio en Frontiers in nutrition refuerza una idea clave, la depresión no depende solo de factores psicológicos, también de la calidad de la dieta y del estado de la microbiota. Nutrientes como la fibra y los omega 3 marinos se relacionan con menor inflamación y con un entorno biológico más favorable para la estabilidad emocional.
En la práctica, esto se traduce en dos niveles de acción. Primero, una base sólida de hábitos, más vegetales, legumbres, cereales integrales y pescado graso, menos ultraprocesados y azúcares añadidos. Segundo, en personas adultas que desean asegurar una ingesta constante de EPA y DHA, un complemento como OMEGA 3 EPA 400 mg + DHA 300 mg puede ser una herramienta adicional alineada con esta fisiología.
Este contenido es informativo y no sustituye el consejo de un profesional sanitario.
Preguntas frecuentes
¿Qué relación tiene la microbiota con el estado de ánimo según el estudio?
La revisión describe a la microbiota como un puente entre dieta y cerebro. Cuando la microbiota pierde diversidad, aumentan la inflamación y ciertos metabolitos que se asocian con más síntomas depresivos. Una microbiota rica en bacterias productoras de ácidos grasos de cadena corta se relaciona con un entorno más protector.
¿Por qué los omega 3 de pescado son relevantes para la salud emocional?
EPA y DHA participan en la estructura de las membranas neuronales y en la regulación de la inflamación. El estudio recoge trabajos donde niveles adecuados de omega 3 se asocian con menor intensidad de síntomas depresivos y con perfiles inflamatorios más bajos. No son un tratamiento, pero sí un apoyo fisiológico interesante.
¿En qué tipo de alimentación encaja mejor OMEGA 3 EPA 400 mg + DHA 300 mg?
Encaja en personas adultas que ya siguen o aspiran a seguir un patrón de dieta tipo mediterránea, con abundancia de vegetales y legumbres, pero que no siempre llegan a las raciones semanales de pescado graso. El complemento ayuda a asegurar una aportación estable de EPA y DHA dentro de ese contexto.
¿Tomar un omega 3 sustituye a mejorar la dieta para cuidar la microbiota?
No. El estudio subraya que la base del equilibrio de la microbiota es la combinación de fibra vegetal y nutrientes clave. Un complemento de omega 3 puede sumar, pero no reemplaza la necesidad de frutas, verduras, legumbres y cereales integrales en el día a día.
¿Cuándo puede tener sentido valorar un complemento de omega 3 para el bienestar mental?
Tiene sentido en adultos que consumen poco pescado graso, que desean apoyar su salud cardiovascular y que buscan un respaldo fisiológico adicional para el equilibrio emocional, siempre dentro de un estilo de vida saludable y sin sustituir recomendaciones médicas en caso de depresión diagnosticada.









