Un metaanálisis reciente basado en ensayos clínicos, publicado en 2025 en el estudio en Journal of nutritional science , analizó el efecto de la coenzima Q10 en adultos tratados con estatinas que sufrían molestias musculares. Los autores reunieron datos de siete ensayos controlados con un total de 389 pacientes y observaron que la suplementación con coenzima Q10 se asoció con una disminución significativa de la intensidad del dolor muscular frente a placebo.
Este hallazgo importa porque las estatinas son clave para controlar el colesterol, pero muchas personas abandonan el tratamiento por dolor muscular. El estudio sugiere que, en un grupo de pacientes con síntomas musculares, ajustar el soporte nutricional mitocondrial puede facilitar que sigan cuidando su salud cardiovascular sin tanto malestar diario.
Qué hizo el estudio con coenzima Q10 en personas con estatinas
Los investigadores revisaron ensayos clínicos aleatorizados, que son estudios donde se comparan grupos de forma controlada, en adultos que ya tomaban estatinas. Los participantes tenían entre 35 y 76 personas por ensayo y recibieron coenzima Q10 oral durante entre 30 y 90 días, con dosis diarias entre 100 y 600 miligramos.
En todos los estudios se midió el dolor muscular con escalas validadas, como la escala visual analógica o el cuestionario de dolor breve. En cuatro ensayos se observó una reducción clara de los síntomas musculares, en tres no hubo cambios relevantes. Cuando se analizaron juntos, los datos mostraron una disminución global de la intensidad del dolor cercana a un punto en una escala de cero a diez, un efecto modesto pero clínicamente apreciable para quienes sienten molestias constantes.
Los autores señalan que existía bastante variabilidad entre estudios, por tamaño de muestra, dosis y duración. Aun así, la tendencia general apuntó a menos dolor muscular en el grupo que recibió coenzima Q10, lo que puede favorecer la continuidad del tratamiento con estatinas en personas con síntomas musculares asociados.
Cómo las estatinas afectan a la mitocondria y a la coenzima Q10
Las estatinas reducen el colesterol al bloquear una enzima clave de la ruta del mevalonato, una vía metabólica que el cuerpo utiliza para fabricar colesterol y también otras moléculas esenciales. Entre esas moléculas se encuentra la coenzima Q10, también llamada ubiquinona, que actúa como transportador de electrones en la cadena respiratoria mitocondrial y como antioxidante liposoluble.
Cuando la síntesis interna de coenzima Q10 disminuye, la mitocondria produce menos adenosín trifosfato, que es la moneda energética de la célula. En el músculo, esto se traduce en menor capacidad para sostener esfuerzo, mayor acumulación de metabolitos y más susceptibilidad al estrés oxidativo. El resultado práctico puede ser dolor, calambres, rigidez o sensación de debilidad, lo que se conoce como síntomas musculares asociados a estatinas.
El estudio recuerda que la dieta aporta cantidades pequeñas de coenzima Q10, presentes en carnes, pescados y algunos aceites. Sin embargo, la mayor parte procede de la síntesis interna. Por eso, cuando una persona toma estatinas durante meses o años, puede aparecer un desequilibrio entre lo que la mitocondria necesita y lo que realmente recibe.
Por qué la vida moderna aumenta la carga sobre músculo y mitocondria
Más allá de las estatinas, la vida diaria añade presión sobre la mitocondria muscular. El sedentarismo reduce la capacidad de las fibras para manejar el estrés, mientras que los picos de esfuerzo ocasionales, como retomar ejercicio intenso de golpe, exigen mucha energía en poco tiempo.
El estrés crónico aumenta hormonas como el cortisol, que alteran la forma en que el músculo utiliza glucosa y grasas. Las dietas pobres en alimentos frescos, con exceso de ultraprocesados, aportan menos antioxidantes naturales y menos micronutrientes que sostienen la función mitocondrial. Con la edad, la eficiencia de la cadena respiratoria también disminuye de forma progresiva.
En este contexto, una persona que toma estatinas y además vive con estrés, duerme poco y se mueve poco, acumula factores que facilitan la aparición de molestias musculares. El cuerpo no pierde la capacidad de adaptarse, pero necesita más apoyo específico para mantener la producción de energía y controlar el daño oxidativo en el músculo.
Hábitos diarios que apoyan músculo y salud cardiovascular con estatinas
El estudio sobre coenzima Q10 no sustituye los pilares básicos de la salud cardiovascular, los complementa. La primera línea siempre incluye una alimentación rica en verduras, frutas, legumbres, pescados y grasas de calidad, con menos azúcares añadidos y grasas trans, lo que ayuda a controlar el colesterol y reduce la inflamación de bajo grado.
El movimiento regular, como caminar a paso ligero treinta minutos al día o combinar ejercicios de fuerza suaves dos o tres veces por semana, estimula la biogénesis mitocondrial. El músculo se vuelve más eficiente al producir energía y se reduce la sensación de fatiga. Un sueño suficiente y estable también es clave para la reparación muscular nocturna.
Aun con estos hábitos, muchas personas encuentran difícil alcanzar, solo con la dieta, las cantidades de nutrientes específicos que la mitocondria necesita bajo tratamiento prolongado con estatinas. Aquí es donde la suplementación bien diseñada puede aportar un apoyo adicional, siempre entendida como complemento de un estilo de vida saludable.
Coenzima Q10 como apoyo nutricional en usuarios de estatinas
La revisión en Journal of nutritional science muestra que suplementar coenzima Q10 durante entre uno y tres meses puede reducir el dolor muscular en una parte de las personas con síntomas asociados a estatinas. Las dosis utilizadas fueron superiores a las que se obtienen habitualmente con la alimentación, lo que refuerza la idea de que, en estas situaciones, el músculo necesita un aporte concentrado y constante.
La coenzima Q10 actúa directamente en la mitocondria, optimiza el transporte de electrones y respalda la producción de energía. Además, estabiliza membranas y ayuda a neutralizar radicales libres generados durante la contracción muscular repetida. Este doble papel energético y antioxidante explica por qué su déficit se relaciona con mayor riesgo de molestias musculares.
El metaanálisis también recuerda que los resultados no fueron idénticos en todos los ensayos, lo que indica que influyen la dosis, la duración y el perfil de cada paciente. Aun así, para muchas personas que desean seguir con su tratamiento hipocolesterolemiante, la coenzima Q10 representa una herramienta razonable para respaldar la tolerancia muscular.
Coenzima Q10 y control del colesterol, donde encaja PROTECARDIO de Nutribiolite
En la práctica, una persona que toma estatinas y cuida su alimentación puede seguir sin llegar a una ingesta óptima de nutrientes que apoyan al músculo y al sistema cardiovascular. La coenzima Q10 es uno de ellos, pero también lo son otros compuestos que participan en el equilibrio de lípidos y en la protección frente al estrés oxidativo.
Aquí encaja PROTECARDIO de Nutribiolite, un complemento diseñado para acompañar el control del colesterol desde un enfoque nutricional avanzado. Su formulación integra coenzima Q10 junto con otros ingredientes seleccionados que respaldan rutas clave en el metabolismo lipídico y en la protección de las membranas celulares frente a la oxidación.
Mientras el estudio se centró en coenzima Q10 aislada, PROTECARDIO optimiza este hallazgo al combinarla con compuestos que facilitan un entorno metabólico más favorable. La coenzima Q10 apoya la mitocondria muscular, otros componentes ayudan a mantener el perfil de colesterol en rangos saludables y refuerzan la estabilidad de las lipoproteínas frente al daño oxidativo.
Esta sinergia busca algo concreto, que la persona que usa estatinas pueda respaldar tanto su músculo como su sistema cardiovascular con una fórmula concentrada, sin aditivos innecesarios y pensada para uso diario. PROTECARDIO está orientado a adultos que ya cuidan su dieta y actividad física y desean un apoyo adicional para sostener su bienestar cardiovascular.

PROTECARDIO de Nutribiolite respalda el equilibrio del colesterol y la función muscular en adultos que usan estatinas y cuidan su estilo de vida.
Resumen final del estudio y del papel de los hábitos
El metaanálisis en adultos tratados con estatinas indica que la coenzima Q10 puede reducir de forma moderada el dolor muscular en personas con síntomas asociados. Esto mejora el bienestar diario y puede facilitar que mantengan la medicación que protege su salud cardiovascular.
Sin embargo, la coenzima Q10 funciona mejor cuando se integra en un contexto de hábitos sólidos, alimentación basada en alimentos frescos, movimiento regular, descanso suficiente y gestión del estrés. La suplementación aporta precisión y constancia en nutrientes clave, algo difícil de lograr solo con la dieta moderna.
En conjunto, el estudio ofrece una explicación biológica clara a las molestias musculares por estatinas y abre la puerta a estrategias nutricionales como PROTECARDIO para respaldar músculo y sistema cardiovascular de forma coherente con la fisiología.
Este contenido es informativo y no sustituye el consejo de un profesional sanitario.
Preguntas frecuentes
Qué son los síntomas musculares asociados a estatinas
Son molestias que aparecen en algunas personas que toman estatinas, incluyen dolor, rigidez, calambres o sensación de debilidad muscular. Suelen ser leves o moderadas, pero pueden afectar la calidad de vida y la adherencia al tratamiento.
Qué mostró el metaanálisis sobre coenzima Q10 y dolor muscular
El metaanálisis reunió siete ensayos clínicos con 389 adultos en tratamiento con estatinas y molestias musculares. En conjunto, la suplementación con coenzima Q10 se asoció con una reducción moderada de la intensidad del dolor frente a placebo, medida en escalas de cero a diez puntos.
Por qué la coenzima Q10 es relevante para quienes toman estatinas
Las estatinas reducen la síntesis interna de coenzima Q10 al bloquear una ruta metabólica compartida con el colesterol. Menos coenzima Q10 implica mitocondrias musculares menos eficientes y mayor susceptibilidad a molestias. Aportar coenzima Q10 concentrada puede respaldar la producción de energía y el confort muscular.
Qué papel tienen los hábitos de vida junto a la coenzima Q10
La coenzima Q10 funciona mejor cuando el estilo de vida acompaña. Una dieta rica en vegetales y grasas saludables, el ejercicio regular y un sueño adecuado reducen la carga sobre el músculo y el sistema cardiovascular. La suplementación añade precisión en nutrientes clave, pero no reemplaza estos pilares.
Cómo encaja PROTECARDIO en el cuidado del colesterol y del músculo
PROTECARDIO de Nutribiolite se orienta a adultos que quieren apoyar el control del colesterol y el bienestar muscular desde la nutrición. Integra coenzima Q10 con otros componentes que respaldan el metabolismo lipídico y la protección frente al estrés oxidativo, lo que facilita un soporte diario coherente con la evidencia disponible.









