El estudio en Cureus publicado en 2024 analizó un suplemento nutracéutico en 30 mujeres con perimenopausia y síntomas intensos. Tras 60 días de uso diario, las participantes mostraron una reducción cercana al 93 por ciento en la puntuación global de síntomas, con mejoría clara en sofocos, sudoraciones nocturnas, ánimo y calidad de vida.
Estos datos proceden de un estudio observacional en un único centro, por lo que no prueban causa efecto como un ensayo clínico aleatorizado. Aun así, ofrecen una fotografía interesante de cómo una combinación de extractos vegetales específicos, isoflavonas de soja, vitaminas y minerales puede asociarse con un alivio amplio de las molestias típicas de la transición a la menopausia.
Un estudio observacional que sigue durante 60 días los síntomas de la perimenopausia
La investigación EMBRACE PERIMENOPAUSE se realizó en la India con 30 mujeres de entre 40 y 48 años, todas con ciclos irregulares y al menos dos síntomas de perimenopausia, como sofocos, sudores nocturnos, alteraciones del sueño, cambios de ánimo o molestias articulares.
Durante dos meses tomaron una cápsula diaria de un complemento que combinaba ashwagandha, sauzgatillo, isoflavonas de soja, cimicífuga, magnesio, vitaminas del grupo B y vitamina D. Las investigadoras midieron la evolución de los síntomas con la Menopause Rating Scale, una escala validada que puntúa desde molestias leves hasta muy severas.
La puntuación media inicial era de 39 puntos, compatible con un cuadro moderado grave. A los 60 días descendió hasta 2,74 puntos, lo que indica síntomas mínimos. Los sofocos se redujeron de una media de 22,6 episodios diarios a 1,4, y más del 90 por ciento de las mujeres informó desaparición o clara atenuación de ansiedad, sudoración nocturna, irritabilidad y alteraciones del ánimo.
Se trata de un estudio sin grupo placebo y con un número pequeño de participantes, por lo que los resultados deben interpretarse con prudencia. Aun así, muestran que una combinación bien diseñada de fitoingredientes puede acompañar de forma relevante los cambios fisiológicos de la perimenopausia.
Fitoestrógenos, eje neuroendocrino y regulación de los síntomas vasomotores
La perimenopausia se caracteriza por oscilaciones amplias de estrógenos y de la hormona foliculoestimulante, lo que desajusta el centro de control de la temperatura en el hipotálamo. Ese pequeño cambio se traduce en sofocos, sudoraciones nocturnas y sensación de oleadas de calor repentinas.
En el estudio se emplearon isoflavonas de soja y cimicífuga, dos fuentes de compuestos que interactúan con los receptores estrogénicos, sobre todo en tejidos como hueso, vasos sanguíneos y cerebro. No son hormonas, sino moduladores suaves que pueden ayudar a amortiguar los picos y valles de señal estrogénica y a estabilizar la respuesta vasomotora.
El sauzgatillo o Vitex agnus castus actúa sobre el eje hipotálamo hipófisis, en especial sobre la prolactina y otros neurotransmisores relacionados con la regulación del ciclo y el estado de ánimo. Estudios previos ya habían mostrado que el sauzgatillo se asocia con menos irritabilidad, tensión mamaria y cambios emocionales en mujeres en transición hormonal.
Cuando se combinan fitoestrógenos, moduladores del eje neuroendocrino y micronutrientes clave como magnesio, vitaminas B y vitamina D, se ofrece al organismo una red de apoyo en varios niveles, desde la regulación térmica hasta el equilibrio emocional y la percepción del dolor.
Hábitos diarios que apoyan la transición a la menopausia y refuerzan la efectividad de los complementos
Los resultados del estudio encajan con una idea central, la perimenopausia se gestiona mejor cuando se acompaña al cuerpo en varios frentes. La alimentación, el movimiento y el descanso influyen en cómo se expresan los sofocos, el ánimo y la energía diaria.
Una pauta útil es priorizar alimentos ricos en fitoestrógenos naturales, como soja tradicional, tofu, tempeh y legumbres, junto con verduras, frutas y grasas de calidad. Este patrón aporta fibra, compuestos vegetales bioactivos y micronutrientes que colaboran con las rutas que moduló el suplemento del estudio.
La actividad física regular, en especial el ejercicio de fuerza combinado con caminatas o actividades aeróbicas moderadas, ayuda a mantener masa muscular, salud ósea y sensibilidad a la insulina. Estos factores se relacionan con menos fatiga, mejor estabilidad del ánimo y mejor tolerancia a los cambios vasomotores.
Por último, cuidar el descanso y las rutinas de relajación, con horarios estables, reducción de pantallas por la noche y técnicas de respiración o mindfulness, reduce la carga de estrés sobre el eje hipotálamo hipófisis suprarrenal. Un eje menos sobrecargado responde mejor a los apoyos nutracéuticos y a los cambios de estilo de vida.
Cómo un complemento para la menopausia puede alinearse con la evidencia sobre apoyo multisíntoma
El estudio en Cureus evaluó un complemento con varios ingredientes que también se utilizan de forma habitual en fórmulas destinadas a aliviar molestias de la perimenopausia. La combinación de fitoestrógenos de soja, cimicífuga y sauzgatillo, junto con vitaminas y minerales, mostró una asociación clara con menos sofocos, mejor estado de ánimo y mayor satisfacción global de las participantes.
Este enfoque se basa en respetar la fisiología, no fuerza al organismo, sino que le ofrece compuestos que ya reconoce, como isoflavonas de origen vegetal y vitaminas implicadas en el equilibrio hormonal y nervioso. Las mujeres que participaron en el estudio siguieron tomando una cápsula diaria, integrada en su rutina, durante 60 días, lo que refuerza la importancia de la constancia.
En la práctica, un complemento de este tipo puede tener sentido para mujeres adultas en perimenopausia que ya cuidan su alimentación y su actividad física, pero que desean un apoyo adicional para manejar sofocos, cambios de ánimo y sensación de agotamiento. Siempre se integra mejor cuando se acompaña de una rutina estable, comidas regulares y un entorno que reduzca la sobrecarga de estrés.

Fórmula pensada para acompañar la transición a la menopausia con fitoingredientes y vitaminas que apoyan procesos fisiológicos ya presentes en el organismo.
Resumen final del estudio y papel de los hábitos diarios en la perimenopausia
El trabajo EMBRACE PERIMENOPAUSE sugiere que una combinación de extractos vegetales, isoflavonas y micronutrientes puede asociarse con una reducción amplia de los síntomas de la perimenopausia en solo dos meses. La mejoría fue especialmente notable en sofocos, sudoraciones nocturnas, ansiedad e irritabilidad.
Como todo estudio observacional, necesita confirmación en ensayos más grandes y con grupo control. Aun así, refuerza la importancia de abordar esta etapa desde varios ángulos, alimentación, movimiento, descanso y, cuando se considere adecuado, apoyo nutracéutico alineado con la fisiología.
La transición a la menopausia no tiene por qué vivirse solo como una acumulación de molestias. Una combinación de hábitos coherentes y herramientas basadas en evidencia puede ayudar a recuperar sensación de control y bienestar en el día a día.
Este contenido es informativo y no sustituye el consejo de un profesional sanitario.
Preguntas frecuentes
¿Qué mostró el estudio sobre el apoyo nutracéutico en perimenopausia
El estudio observacional en 30 mujeres perimenopáusicas encontró una reducción cercana al 93 por ciento en la puntuación global de síntomas tras 60 días de uso diario de un complemento con extractos vegetales, isoflavonas de soja, vitaminas y minerales.
¿En cuánto tiempo se observaron cambios en los sofocos y sudoraciones nocturnas
Las participantes empezaron a notar descensos en la intensidad de los síntomas ya en las primeras semanas. A los 30 días la reducción de sofocos era superior al 70 por ciento y a los 60 días la mayoría informó resolución casi completa.
¿Este tipo de complemento es solo para sofocos o también para el estado de ánimo
La formulación estudiada se asoció con mejoría en síntomas vasomotores, como sofocos y sudoración, y también en aspectos psicológicos, como ansiedad, irritabilidad y estado de ánimo bajo. La combinación de fitoestrógenos y moduladores del eje neuroendocrino parece relevante para ambas esferas.
¿Qué papel tienen los hábitos de vida junto al uso de un complemento para la menopausia
El complemento actúa como apoyo, pero los hábitos siguen siendo la base. Una alimentación rica en vegetales, ejercicio regular y rutinas de descanso estables mejoran la respuesta del organismo y pueden potenciar el efecto percibido del apoyo nutracéutico.
¿Los resultados del estudio se aplican a todas las mujeres en menopausia
El estudio se realizó en un grupo pequeño de mujeres de 40 a 48 años en perimenopausia, con síntomas moderados o intensos. Los resultados orientan, pero no se pueden generalizar a todas las mujeres ni sustituyen una valoración individual.









