Desmitificando el bulo sobre el estearato de magnesio

¿Qué es el estearato de magnesio?

El estearato de magnesio es una sal de magnesio del ácido esteárico que se produce cuando un ion de magnesio se une a dos moléculas de estearato. El estearato es la forma aniónica del ácido esteárico, una grasa saturada de cadena larga que se encuentra en muchos alimentos como la carne, el chocolate o el aceite de coco. A pesar de contener magnesio, el estearato de magnesio no debe ser considerada como un suplemento de magnesio, ya que contiene un porcentaje muy bajo de este mineral. Su presencia en el etiquetado de los alimentos y complementos alimenticios se identifica a través de los nombres: “estearato de magnesio”, “sales magnésicas de ácidos grasos” o “E-470 b”.

¿Para qué se utiliza el estearato de magnesio en complementos alimenticios?

El estearato de magnesio es normalmente utilizado en la industria de los complementos alimenticios como excipiente antiaglomerante. Su función es evitar que los ingredientes de la formula se aglomeren, lo que podría afectar la calidad del producto final. Por ejemplo, si hay aglomeración, los ingredientes de la formula no se mezclan de manera homogénea durante el proceso de encapsulación y, consecuentemente, la proporción de cada uno de ellos en las capsulas será diferente. La aglomeración también afecta el proprio procedimiento de fabricación, pues hace con que los ingredientes se adhieran a los equipos mecánicos, ralentizando o impidiendo la fabricación. Otro resultado negativo es que la aglomeración puede cambiar la cinética de disolución/dispersión del contenido de la capsula en el estómago, lo que dificulta la absorción de los principios activos por el organismo, disminuyendo la eficacia de la fórmula.

¿Es verdad que el estearato de magnesio que se utiliza en los complementos alimenticios presenta riesgos para la salud?

¡No! Así de claro. El uso de estearato de magnesio está permitido en la Unión Europea, con la aprobación de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), y en muchos otros países desarrollados fuera de la UE como los Estados Unidos, Japón, Australia. Reino Unido y Nueva Zelanda. En Estados Unidos se le otorgó el estado Generally Recognized as Safe (GRAS) por la Food and Drug Administration (FDA), que considera que su uso como aditivo en los alimentos y complementos alimenticios es correcto y no contempla ningún riesgo, siempre y cuando sea en las cantidades típicamente utilizadas en estos productos. De hecho, según el «National Center for Biotechnology Information» de los Estados Unidos, es generalmente reconocido como una sustancia segura si se consume en cantidades inferiores a 2,5 g por Kg de peso corporal por día [1].

2,5 g de estearato de magnesio por Kg de peso corporal por día: Esto quiere decir que una persona en edad adulta con 85 kg de peso corporal podría consumir hasta 212,5 g de estearato de magnesio por día sin presentar toxicidad. ¡Eso equivale a tomar 431 cápsulas de 500 mg (o 283 cápsulas de 750 mg) de estearato de magnesio puro todos los días! En realidad, la mayoría de las vitaminas y minerales presentes en los complementos alimenticios pueden ser considerados prejudiciales para el organismo en cantidades muy inferiores a estas.

Si el estearato de magnesio es bueno para la calidad de los complementos alimenticios y no representa ningún riesgo para el organismo en las cantidades normalmente utilizadas, ¿por qué se ha difundido el bulo de que el estearato de magnesio en los alimentos y complementos alimenticios es peligroso para la salud?

El principal rumor que se ha extendido en internet (blogosfera y redes sociales) sobre el estearato de magnesio afirma que este puede dañar nuestras células T (o linfocitos T), que constituyen una parte muy importante de nuestro sistema inmunitario. Cualquier uno quedaría muy preocupado con la posibilidad de consumir algo que dañara nuestro sistema inmunitario, especialmente en tiempos tan difíciles de crisis sanitaria como los que estamos atravesando en este momento.  Sin embargo, si consultamos estas fuentes en internet, nos damos cuenta que son basadas en una interpretación equivocada o mal intencionada, de un estudio científico realizado en 1990 con el título “Molecular basis for the immunosuppressive action of stearic acid on T cells.”(Base molecular de la acción inmunosupresora del ácido esteárico en las células T) [2]. En este estudio, los científicos encubaron en placas de Petri linfocitos T y B de ratones con una solución de ácido esteárico y observaron que los linfocitos T incorporaban el ácido esteárico en sus membranas celulares. Como consecuencia, el ácido esteárico desestabilizaba la membrana celular lo suficiente como para que la célula muriera.

  • Hecho 1: ¡Este estudio no tiene nada que ver con el estearato de magnesio!

En el referido estudio se utilizó ácido esteárico y no el estearato de magnesio. El mismo ácido esteárico que usted encontrará en la carne, en el chocolate o en el aceite de coco, por lo que este estudio podría utilizarse, con la misma facilidad, contra el consumo de estos alimentos. Si usted está preocupado con los resultados de este estudio (y no debería de estar), tendrá que preocuparse con otras fuentes mucho más importantes de ácido esteárico en su dieta.

  • Hecho 2: ¡Este estudio no tiene nada que ver con el ácido esteárico consumido normalmente en la dieta!

En condiciones normales, sus células T no están bañadas en ácido esteárico, como lo que ha pasado en el referido estudio. Incluso si usted consumiera cantidades sobrehumanas diarias de aceite de coco, carne o manteca de cacao, debería preocuparse con otros problemas de salud como, por ejemplo, problemas coronarios, mucho antes de pensar en sus linfocitos T.

  • Hecho 3: Los investigadores utilizaron linfocitos T de ratones y, en este caso específico, ¡los resultados no se pueden aplicar a humanos!

Según este estudio científico, tras un cierto período de incubación, las células T de los ratones incorporaron ácido esteárico en sus membranas celulares lo que provocó la desestabilización de la célula y su muerte. Se sabe que las membranas celulares de las células T de ratones no tienen la capacidad de desaturar ácidos grasos. La desaturación es un proceso mediado por enzimas que altera la estructura química de los ácidos grasos, incorporando dobles enlaces carbono-carbono en la cadena de hidrocarburos. No obstante, los linfocitos T humanos sí que tienen la capacidad de desaturar ácidos grasos, por lo que si el estudio se realizara con este tipo de células el resultado sería diferente [3].

Conclusión

El trabajo científico utilizado como base para afirmar que la utilización del estearato de magnesio como excipiente en complementos alimenticios es peligrosa para nuestra salud es completamente irrelevante. Esta declaración es irresponsable y un atentado contra nuestra inteligencia.

Referencias bibliográficas

  1. Søndergaard, D., O. Meyer, and G. Würtzen, Magnesium stearate given peroprally to rats. A short term study. Toxicology, 1980. 17(1): p. 51-55.
  2. Tebbey, P.W. and T.M. Buttke, Molecular basis for the immunosuppressive action of stearic acid on T cells. Immunology, 1990. 70(3): p. 379-384.
  3. Anel, A., et al., Fatty acid metabolism in human lymphocytes. II. Activation of fatty acid desaturase-elongase systems during blastic transformation. Biochimica et Biophysica Acta (BBA) – Lipids and Lipid Metabolism, 1990. 1044(3): p. 332-339.

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