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ONIT: Una selección especial de 12 ingredientes nootrópicos

Nutribiolite ha desarrollado ONIT, un complemento alimenticio nootrópico 100% natural, que combina extractos de plantas medicinales, aminoácidos, colina y fosfatidilserina, en un total de 12 ingredientes nootrópicos seleccionados de acuerdo con las propiedades benéficas observadas en varios estudios bibliográficos, los cuales mencionamos sucintamente en este articulo de revisión. Según estos trabajos científicos, los ingredientes seleccionados en la fórmula de ONIT ayudan en los procesos de creación de la memoria y aprendizaje, en los problemas asociados al déficit de atención y enfoque y, ayudan en la protección de las células neuronales contra el estrés oxidativo.

A continuación hacemos una revisión de algunos trabajos científicos y sus conclusiones sobre cada uno de los ingredientes de la fórmula de ONIT.

El ginseng es una de las plantas medicinales más populares y mejor investigadas del mundo. Con el nombre de ginseng se designan diversas especies del género Panax como, por ejemplo, el ginseng coreano (Panax ginseng) el americano (Panax quinquefolium) el chino (Panax notoginseng) o el japonés (Panax pseudoginseng). Aunque existen diferentes especies de ginseng, el tipo principal sobre el que versan los estudios más concluyentes sobre sus propiedades medicinales es el llamado ginseng coreano o Panax ginseng (nombre científico completo: Panax ginseng C.A. Mey), presente en ONIT. Originalmente, el reconocimiento de las propiedades medicinales del ginseng coreano viene de la ciencia médica oriental y, gradualmente, desde la década de 1970, la científica moderna se ha dedicado a fondo en estudiar esta planta para comprender los compuestos químicos que responsable por sus propiedades medicinales.

El ginseng coreano se caracteriza por la presencia de unos compuestos químicos denominados ginsenósidos en sus raíces y hojas. Es en las hojas que la concentración de los ginsenósidos es más elevada [1]. De todas las especies de ginseng, el coreano es el de mejor calidad pues contiene una mayor concentración de ginsenósidos y una mayor variedad de estos: unos 30 ginsenósidos distintos. Por ejemplo, el ginseng americano y el chino solo contienen 13 e 14 tipos de ginsenósidos, respectivamente [2]. Estos compuestos son responsables por las propiedades vigorizantes y energizantes del ginseng, resultantes de estimulación que producen en las neuronas del sistema nervioso central. Según los estudios científicos, algunos ginsenósidos incrementan la liberación de glutamato, un neurotransmisor excitatorio del sistema nervioso central [3]. También mejoran la función del sistema colinérgico aumentando la expresión de le la enzima colina acetiltransferasa, una enzima responsable de la síntesis del neurotransmisor acetilcolina [4].

¿Qué es el sistema colinérgico? El sistema colinérgico es el conjunto de células neuronales que utilizan la molécula de acetilcolina en la transducción de señales sinápticas (neurotransmisión colinérgica). Estas células neuronales liberan acetilcolina o son activadas por la acetilcolina durante la propagación del impulso nervioso. El sistema colinérgico ha sido asociado a varias funciones cognitivas como la memoria, la atención selectiva y el procesamiento de las emociones [5]. De hecho, la acetilcolina se conoce como la “molécula de la memoria”. Por ser responsable por la transducción de señales sinápticas, la acetilcolina es un neurotransmisor y se produce a partir de la colina, ingrediente presente en la fórmula de ONIT.

Los ginsenósidos del ginseng coreano también actúan sobre el sistema pituritário-adrenocortical, disminuyendo la producción de hormonas que aumentan el estrés corporal [6]. También existen evidencias científicas de que estos compuestos se unen a unas proteínas ubicadas en las membranas de las neuronas en los espacios sinápticos (el espacio entre una neurona presináptica y una postsináptica) denominadas receptores GABA-A. El ácido γ-aminobutírico (GABA) es el neurotransmisor inhibidor más importante del sistema nervioso central. La función del GABA es inhibir o reducir la actividad neuronal a través de su acción sobre los receptores GABA-A. Como consecuencia, la inhibición de la actividad neuronal produce una sensación de calma, relajación muscular y sedación, que juega un papel importante en el comportamiento, la cognición y la respuesta del organismo al estrés. Debido a su capacidad para unirse a ciertos sitios (subunidades alfa) ubicados en los receptores GABA-A, los ginsenósidos del ginseng modulan el efecto del GABA actuando como potenciadores de su efecto supresor sobre la actividad neuronal. Eso explica el efecto vigorizante y al mismo tiempo regulador de la ansiedad del ginseng. Otras propiedades reconocidas son sus efectos neuroprotectores e inhibidor de la captación de serotonina y norepinefrina (noradrenalina) que ayuda en los síntomas de la del trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) [7, 8].

Destacamos otras dos referencias científicas interesantes sobre las propiedades nootrópicas del ginseng coreano o Panax ginseng:

  • El ginseng aumenta la energía física y mental: Un ensayo doble ciego controlado por placebo con 30 adultos jóvenes sanos demostró los beneficios cognitivos del Panax ginseng. El estudio concluye que una sola dosis de 200 mg o 400 mg de ginseng redujo los niveles de glucosa en sangre y redujo significativamente la fatiga mental [9].
  • El ginseng mejora la memoria y el aprendizaje: Un ejemplo de varios que muestran cómo el ginseng parece afectar la memoria y el aprendizaje es al impulsar el factor de crecimiento nervioso (NGF) y el crecimiento de neuritas en el cerebro.[10]

El extracto de ginseng coreado de ONIT está concentrado 10 veces en relación al polvo de la hoja seca y titulado en 20% en ginsenósidos por HPLC (cromatografía liquida de alta performance).

La L-tirosina es un aminoácido aromático y componente esencial en la biosíntesis de substancias con alta actividad fisiológica, como las catecolaminas neurotransmisores dopamina, norepinefrina y epinefrina (adrenalina) [11]. De hecho, estudios científicos han verificado una fuerte relación entre la ingesta de L-tirosina y la mejora de la síntesis de catecolaminas en el cerebro en seres humanos [12, 13]. En relación con eso, dos estudios clínicos comparando pacientes con depresión y voluntarios sanos han demostrado que la suplementación con L-tirosina mejoró de forma positiva el manejo de la depresión [14]. El beneficio de la suplementación con L-tirosina también ha quedado demostrado en otro estudio clínico, en el cual se pidió a 22 adultos sanos que cambiaran rápidamente entre dos tareas diferentes. En comparación con el grupo de control, el grupo que recibió L-tirosina presento una flexibilidad cognitiva superior (una función cerebral que se supone está regulada por la dopamina) [15].

Otra función importante de la tirosina es la producción de las hormonas tiroideas tiroxina (T4) y triyodotironina (T3). Las hormonas T3 y T4 regulan el metabolismo de proteínas, grasas y carbohidratos del cuerpo, y dirigen cómo el cuerpo usa estos compuestos para producir energía. La glándula tiroides no puede producir estas dos hormonas sin la presencia de L-tirosina e yodo. Por lo tanto, una deficiencia de ambos puede afectar la glándula tiroides. Los estudios han verificado que la suplementación con L-tirosina puede ser beneficiosa para tratar la fatiga, un síntoma común de niveles bajos de hormonas tiroideas o suprarrenales [16].

La colina, a pesar de no ser, en el sentido clásico del término, una vitamina, es un nutriente generalmente agrupado con las vitaminas del complejo B. De hecho, la colina participa en varias funciones corporales vitales en las que las vitaminas del complejo B participan como la función hepática, el movimiento muscular, el metabolismo celular, la función cerebral y la función del sistema nervioso [17].

Como mencionado anteriormente, el sistema colinérgico está modulado por el neurotransmisor acetilcolina, sintetizado en el cuerpo a partir de la colina y, por eso, dependiente en gran medida de la ingesta diaria de este nutriente [17]. Los seres humanos pueden producir colina de forma endógena en el hígado, principalmente como fosfatidilcolina, sin embargo, la cantidad que el cuerpo es capaz de producir de forma natural no es suficiente para satisfacer las necesidades humanas diarias [18]. De hecho, muchas personas no alcanzan la ingesta recomendada de este nutriente y pueden sufrir de los problemas de salud derivados de su deficiencia [17]. Ejemplos de alimentos que son fuente de colina: hígado, yemas de huevo, carne, pescado, brócoli y coliflor. Una alternativa para ayudar a superar un eventual déficit de ingesta de colina es la suplementación. En este caso, el L-bitartrato de colina, aportando un 41% de colina, es una excelente elección, una vez que presenta una excelente tasa de bioabsorción cuando administrada a través de la toma oral como cápsulas o comprimidos [19].

Los efectos sobre la memoria y la salud del cerebro derivados de la suplementación a largo plazo con colina, han sido ampliamente estudiados por la comunidad científica. Varios estudios in vivo en animales han observado un incremento importante en las concentraciones de acetilcolina en el cerebro después de una dieta enriquecida con colina [20]. Estos estudios han sido unánimes en atribuir un incremento importante en la memoria (memorización de la ubicación de los alimentos) en ratones objeto de suplementación con colina, tanto en la fase prenatal [21-24], posteriormente al nacimiento [24, 25] o más tarde durante la vida [26, 27]. En humanos, los estudios muestran que la suplementación con colina puede ayudar a los ancianos a recuperarse de la demencia moderada de Alzheimer y otras alteraciones de la memoria [28-31].

El guaraná se ha utilizado durante siglos como estimulante y nootrópico. Contiene componentes bioactivos como la teobromina, teofilina, taninos, catequinas y cafeína. Su propiedad estimulante se debe en gran medida a la presencia de cafeína, pero no es el único compuesto en el guaraná con esta propiedad. La teofilina y la teobromina también presentan propiedades estimulantes similares a la cafeína, y por lo tanto contribuyen a un efecto estimulante general superior al del café [32]. En efecto, se ha demostrado que el extracto de guanará posé propiedades nootrópicas importantes. En varios estudios se ha demostrado como su consumo mejora de manera importante el rendimiento cognitivo, el rendimiento de la memoria secundaria y aumenta el estado de alerta, atenuando la fatiga mental asociada a las tareas mentales prolongadas [33, 34].

En un estudio científico aleatorizado doble ciego y controlado con placebo con 27 participantes quedó demostrado que la administración combinada de L-teanina y cafeína (que también se encuentra en el extracto de guaraná) produce una mejora de las habilidades cognitivas (efecto sinérgico) [35]. Específicamente, en este estudio se observó una mejora de la capacidad de atención, capacidad de procesar información visual y aumento en la precisión al cambiar de una tarea a otra.

El extracto de guaraná de ONIT está concentrado 10 veces en relación al polvo del fruto seco y titulado en 22% en cafeína por HPLC (cromatografía liquida de alta performance).

La estructura química de la L-teanina es similar a la del glutamato, otro neurotransmisor muy importante del sistema nervioso central. Este neurotransmisor tiene en común con el GABA su origen, pues ambos son sintetizados a partir del mismo aminoácido precursor, la glutamina. En contraposición, estos desempañan funciones completamente opuestas en las neuronas. El glutamato es un neurotransmisor excitatorio de los impulsos nerviosos en cuanto que el GABA, como ya hemos comentado, es un neurotransmisor inhibidor [36]. Estudios de neuroquímica en animales sugieren que la L-teanina aumenta los niveles de dopamina y GABA en el cerebro. Además, debido a su similitud estructural con el glutamato, la L-teanina compite por los mismos receptores en las neuronas, el AMPA, el NMDA y el receptor de kainato [37]. Eso disminuye el efecto neurotransmisor excitatorio del glutamato, lo que explica el efecto calmante de la L-teanina.

Se ha demostrado que el desequilibrio entre el glutamato y el GABA está involucrado en muchas enfermedades neurodegenerativas como Alzheimer, Parkinson, Huntington, el síndrome de Tourette, el delirio, la depresión, el Trastorno obsesivo-compulsivo y el autismo [38, 39].

El extracto de hoja de ginkgo es uno de los remedios naturales más utilizados para el alivio de los síntomas asociados con trastornos cognitivos como la enfermedad de Alzheimer, la demencia vascular y las afecciones amnésicas relacionadas con la edad [40]. El efecto beneficioso de la suplementación con extracto de ginkgo sobre la memoria a corto plazo [41, 42] y largo plazo [43, 44] se ha demostrado en varios estudios científicos con personas jóvenes y ancianas. También se ha demostrado que el extracto de ginkgo tiene un importante efecto de mejora de la memoria en pacientes ancianos diagnosticados con enfermedad cerebrovascular [45] y un efecto modesto, pero significativo, en pacientes con enfermedad de Alzheimer [46].

El conocimiento exacto del mecanismo de acción de extracto de ginkgo aún es incierto, debido a la complexidad de los principios activos que lo constituyen, pero se sabe que los efectos neuroprotectores y de mejora cognitiva son debidos, en gran medida, a la presencia de glucósidos flavonoides, conocidos como ginkgoflavonóides, y de lactonas de terpeno, conocidas como ginkgólidos [47-60].

Los ginkgoflavonóides, son potentes antioxidantes y neutralizadores de radicales libres [52]. Existe una creciente evidencia de que el estrés oxidativo juega un papel importante en el proceso normal de envejecimiento cerebral y en la fisiopatología de trastornos neurodegenerativos como la enfermedad de Alzheimer [53-56]. Estudios recientes han demostrado que el extracto de ginkgo ejerce efectos neuroprotectores en las neuronas del cerebro contra el estrés oxidativo inducido por la peroxidación lipídica [57-59]. El estrés oxidativo ha sido estudiado fundamentalmente en las enfermedades neurodegenerativas como la enfermedad de Alzheimer, la enfermedad de Parkinson y la esclerosis lateral amiotrófica [60]. En estas enfermedades se ha encontrado daño oxidativo incluso en etapas tempranas de la enfermedad, lo que indica que los radicales libres están relacionados con la etiología de estas.

Los ginkgólidos, en particular el ginkgólido B, son potentes antagonistas del factor activador de plaquetas, también conocido como PAF (platelet-activating factor, por sus siglas en inglés). El PAF es un es un potente activador de fosfolípidos que interviene como mediador en muchas funciones de los leucocitos, incluyendo agregación de plaquetas, procesos isquémicos, inflamación y reacciones de tipo anafiláctico [48]. Se ha demostrado que los ginkgólidos bloquean los receptores de PAF de las células blanco, previniendo la ocurrencia de estos procesos inflamatorios como el aumento de la permeabilidad vascular [49] y efectos directos sobre la función neuronal [50, 51].

Si bien los efectos de mejora cognitiva del ginkgo se han atribuido, principalmente a sus efectos antagonistas del PAF y neutralizadora de los radicales libres, estudios recientes en animales sugieren que los componentes del extracto de ginkgo pueden tener efectos directos sobre el sistema colinérgico, lo que podría explicar sus efectos de mejora cognitiva tanto agudos (que se producen durante o inmediatamente después) como crónicos (efectos producidos por la toma a largo plazo) [61]. Las acciones colinérgicas directas del ginkgo observadas en estudios en animales incluyen la reducción de la amnesia inducida por administración de escopolamina [62], la modulación de la captación de colina presináptica en las terminales de las neuronas y la liberación de acetilcolina [63], la regulación al alza de los receptores muscarnicos postsinápticos y los efectos indirectos sobre la función colinérgica por modulación del sistema serotoninérgico [64].

El extracto de hoja de Ginkgo biloba de ONIT está concentrado 50 veces en relación al polvo de hoja seca y titulado en 24% en glucósidos flavonoides y 6% en lactonas de terpeno por HPLC (cromatografía liquida de alta performance).

La fosfatidilserina es un fosfolípido componente fundamental de la membrana celular. Aunque se distribuye por todo el organismo, es en el cerebro donde se acumula en mayor cantidad, especialmente en la corteza cerebral o materia gris [65]. La fosfatidilserina regula la conducción de los impulsos nerviosos, mejora la función y la memoria de las células nerviosas, participa en el metabolismo del Adenosín trifosfato (ATP) y desempeña un papel clave en la señalización del ciclo celular, específicamente en relación con la apoptosis [66, 67].

La concentración de fosfatidilserina en nuestros tejidos cerebrales disminuye con el paso de los años y esta disminución está relacionada con una disminución de las capacidades cognitivas [66]. Un ensayo clínico aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo concluyó que la suplementación con fosfatidilserina produce mejoras significativas en el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), la memoria auditiva a corto plazo, la memoria de trabajo y el rendimiento mental ante estímulos visuales [68].

La fosfatidilserina utilizada en los primeros trabajos científicos en los que se evaluaba su efecto beneficioso era proveniente del cerebro bovino [69]. Sin embargo, debido a las preocupaciones con la encefalopatía espongiforme bovina, su empleo fue substituido por la fosfatidilserina de fuente vegetal, obtenida de la lecitina de soja. El contenido natural de fosfatidilserina en la lecitina de soja es de cerca del 3%. Para incrementar esta cantidad, se procede a un proceso denominado conversión enzimática que mimetiza procesos enzimáticos naturales. En ONIT, se utiliza fosfatidilserina de origen vegetal, procedente de la lecitina de soja, con una concentración aumentada del 20%.

El ácido docosahexaenoico (DHA) del omega 3 es el principal ácido graso poliinsaturado del sistema nervioso central y parte constituyente del fosfolípido fosfatidilserina en el cerebro [66]. Por este motivo, un suministro correcto de DHA es esencial para la integridad de las membranas celulares de las células neuronales [70]. Eso se ha evidenciado en un estudio in vivo en el cual se evaluó el efecto benéfico en el organismo de la combinación de fosfatidilserina y DHA. Dicho estudio concluyó que esta combinación puede reducir la concentración de especies reactivas de oxígeno dañinas en el cerebro de manera significativa y puede mejorar las capacidades de aprendizaje y memoria [71].

El DHA es uno de los componentes de otro producto exclusivo de Nutribiolite, el OMEGA 3 + VIT K2 + VIT D3. Este complemento alimenticio tiene 1000 mg de ácido graso puro OMEGA 3 estandarizado al 50% de EPA (500 mg) y al 25% en DHA (250 mg). Recomendamos la suplementación combinada de ONIT y OMEGA 3 + VIT K2 + VIT D3En este enlace puede consultar un artículo de revisión interesantes sobre las propiedades de los ingredientes del OMEGA 3 + VIT K2 + VIT D3.

Por siglos, el té verde ha sido considerado una bebida medicinal en Asia central y lejano Oriente. Es rico en polifenoles, un grupo de sustancias química con una extraordinaria capacidad antioxidante. En el caso del té verde, existe un tipo de polifenoles denominados catequinas, responsables de su sabor genuino y por su poder antioxidante. La principal catequina presente en el té verde es la epigalocatequina-3-galato o EGCG. La EGCG es 20 veces más antioxidante que la vitamina E y 100 veces más que la vitamina C [72]. De hecho, la mayoría de los estudios científicos atribuyen los efectos beneficiosos del té verde a los altos niveles de EGCG. Según estos estudios, esta sustancia protege las células del daño asociado al estrés oxidativo y suprime la actividad de las sustancias químicas proinflamatorias producidas en el cuerpo, como el factor de necrosis tumoral alfa (TNF-α) [73]. Esta protección puede ayudar a reducir el daño cerebral que podría conducir al deterioro mental y enfermedades cerebrales como el Parkinson y el Alzheimer. Estudios basados en imágenes de resonancia magnética funcional (MRI) también encontraron beneficios a corto plazo en la memoria y la atención, así como un aumento en la activación de un área del cerebro responsable de mediar la memoria de trabajo [72, 73].

 El extracto de té verde utilizado en la fórmula de ONIT es de calidad Premium y utiliza un proceso avanzado de extracción que retiene los polifenoles antioxidantes (95% de su contenido total). De los polifenoles totales de nuestro extracto, 80% son catequinas fenólicas y 50% consiste en EGCG puro. ¡Para preparar 1 kg de nuestro extracto de té verde, es necesario utilizar 100 kg de hojas de té verde!

 

 

La taurina es uno de los aminoácidos más abundantes en el cerebro, en la medula espinal, en la retina, en el tejido muscular y está también presente en muchos otros órganos del cuerpo humano. A diferencia de otros aminoácidos, la taurina no hace parte de la estructura de las proteínas, sino que se aloja en el espacio intracelular de ciertos tejidos en su forma libre y realizando diversas funciones. A pesar de tratarse de un aminoácido condicionalmente esencial (que generalmente puede ser sintetizado por el cuerpo), en situaciones de estrés y enfermedades el organismo podría no ser capaz de producirlo en cantidad suficiente [74]. Teniendo en cuenta su amplia distribución en el organismo, sus muchos atributos citoprotectores [75, 76] y su importancia funcional en el desarrollo celular, la nutrición y la supervivencia [77, 78], existe un gran debate en la comunidad científica sobre si este aminoácido no debería inmediatamente pasar a ser clasificado como aminoácido esencial [74]. Además, existen cada vez más evidencias de la relación entre la deficiencia de taurina y una amplia gama de afecciones patológicas como por ejemplo la miocardiopatía [79], la disfunción renal [80], la disfunción beta pancreática [81] y la degeneración macular [82].

Al igual que con los ginsenósidos de ginseng, la taurina también tiene la capacidad de unirse a los receptores GABA-A, modulando el efecto inhibidor de GABA. Como comentamos anteriormente, el GABA actúa como un “freno” en los circuitos neuronales durante el estrés, evitando que las señales sinápticas asociadas con la ansiedad se transmitan a otras neuronas. La disminución de la estimulación neuronal facilita los procesos de creación de memoria, atención y aprendizaje [83]. La investigación también ha demostrado que la taurina proporciona neuroprotección contra la degeneración de las células de la retina. Se cree que el aumento de los niveles de taurina en el cuerpo mejora la visión y la salud ocular en general [74].

La acetil L-carnitina, también conocida como ALCAR, es la forma acetilada de L-carnitina y se produce en el cuerpo a partir de L-carnitina. La carnitina es un componente de la membrana interna de las mitocondrias y está intrínsecamente involucrada en el metabolismo mitocondrial y su funcionamiento, ya que juega un papel clave en la oxidación de los ácidos grasos y en el metabolismo energético.

Con respecto a la suplementación dietética (exógena) de este nutriente, su ingesta en forma de ALCAR ha demostrado ser mucho más eficaz que la toma directa de L-carnitina, ya que el ALCAR es absorbido más fácilmente por el intestino y atraviesa más fácilmente la barrera hematoencefálica [84]. El ALCAR también se encarga de proporcionar los grupos acetilo necesarios para la síntesis del neurotransmisor acetilcolina (que es de gran importancia y que ya hemos mencionado anteriormente) [85]. Según varios estudios científicos, el ALCAR participa en la modulación del metabolismo de los fosfolípidos, en la morfología sináptica y en la transmisión sináptica, y puede aumentar la síntesis y liberación de macromoléculas como factores neurotróficos, neurohormonas y varios neurotransmisores [84, 86, 87]. Todas estas funciones del ALCAR han estimulado el interés por sus efectos sobre la cognición.

Los niveles de L-carnitina disminuyen significativamente a medida que envejecemos, lo que conduce a enfermedades neurodegenerativas. La suplementación con ALCAR, como fuente más biodisponible de L-carnitina, ha producido efectos positivos sobre el metabolismo mitocondrial y se muestra una estrategia prometedora en el tratamiento del envejecimiento y patologías neurodegenerativas, como el Alzheimer, al ralentizar la progresión del deterioro mental [88].

El extracto de remolacha tiene muchos fitonutrientes con propiedades antiinflamatorias como las betalaínas, carotenoides y flavonoides. Las betalaínas son divididas en dos grupos: las betacianinas y las betaxantinas. Un gran número de estudios in vitro y en modelos animales (estudios in vivo) han revelado las importantes propiedades antioxidantes y antiinflamatorias de las betalaínas, lo que ha despertado el interés en la utilización del extracto de remolacha en el tratamiento de patologías clínicas causadas por el estrés oxidativo e la inflamación crónica, como la enfermedad hepática [89, 90], la artritis [91] e incluso cáncer [92-94].

Una característica en común entre el extracto de remolacha y la L-arginina es que ambos son fuentes de óxido nítrico (NO). El NO atraviesa libremente las membranas celulares y desempeña un papel importante como neurotransmisor en el cerebro, implicado en gran medida en el proceso de aprendizaje y en la formación de la memoria. En el sistema nervioso central el NO tiene diferentes funciones, siendo importante la regulación del flujo sanguíneo cerebral en respuesta a factores físicos y bioquímicos, contrarrestando la vasoconstricción y permitiendo un aporte constante de flujo sanguíneo [95].

En el caso de la remolacha, el NO se genera a partir de su elevado contenido en nitrato inorgánico (NO3-), que por acción de los ácidos estomacales se convierte en NO. En el caso de la L-arginina, el NO se genera a partir de la acción de la enzima óxido nítrico sintetasa que además de NO, produce también la L-citrullina [96]. La L-arginina también está involucrada en la síntesis de creatina y del ADN [97, 98].

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