Un estudio en The Journal of Nutrition 2025 analizó cómo dos formas de hierro oral, el bisglicinato ferroso y el sulfato ferroso, afectaban la microbiota intestinal en mujeres camboyanas en edad reproductiva. El ensayo controlado aleatorizado evaluó 144 mujeres no embarazadas durante 12 semanas. El hallazgo principal fue que ninguna de las dos formas de iron aumentó la colonización por Streptococcus del grupo B en comparación con el placebo.
Este resultado tiene relevancia práctica para quienes evalúan la suplementación con iron. La preocupación de que el hierro oral pudiera alterar negativamente la microbiota intestinal no se confirmó en esta población. Ambas formas mostraron un perfil similar en cuanto a su impacto sobre la bacteria estudiada.
Qué mostró el ensayo sobre bisglicinato ferroso y sulfato ferroso en mujeres de 18 a 45 años
El grupo que recibió bisglicinato ferroso tomó 18 mg de hierro elemental al día. El grupo de sulfato ferroso recibió 60 mg diarios, una dosis tres veces mayor. Tras 12 semanas, los niveles de ferritina fueron comparables entre ambos grupos, con una prevalencia de deficiencia de iron del 0% en los dos brazos activos frente al 6% en el grupo placebo.
Este dato es relevante. El bisglicinato ferroso alcanzó resultados equiparables en parámetros de iron status con una dosis significativamente menor. Esto es coherente con la mayor biodisponibilidad que caracteriza a las formas queladas de hierro frente a las sales inorgánicas como el sulfato.
Por qué la forma del hierro determina cuánto aprovecha el organismo
El hierro de la dieta y de muchos suplementos compite con fitatos, oxalatos y otros compuestos presentes en alimentos vegetales. Estos inhibidores forman complejos con el iron no hemo y reducen su absorción intestinal. El sulfato ferroso, al ser una sal inorgánica, es especialmente vulnerable a estas interacciones.
El bisglicinato ferroso es un quelato orgánico. El iron está unido a dos moléculas del aminoácido glicina, lo que protege al mineral durante su tránsito digestivo y favorece su absorción por una vía diferente a la del hierro no quelado. Según evidencia clínica publicada, el bisglicinato puede alcanzar hasta cuatro veces más absorción que el sulfato ferroso en dietas ricas en fitatos. Además, su buena tolerancia digestiva lo diferencia de las sales ferrosas convencionales, que con frecuencia causan malestar estomacal o estreñimiento.
Cómo el Complejo de Hierro de Nutribiolite sigue la lógica fisiológica del estudio
El estudio utilizó bisglicinato ferroso como forma experimental de iron oral en mujeres adultas. El Complejo de Hierro de Nutribiolite emplea exactamente esta misma forma, el bisglicinato ferroso, como fuente de hierro. La alineación entre la forma estudiada y la del producto no es casual: responde a la misma lógica de priorizar biodisponibilidad real frente a dosis elevadas de formas con menor absorción.
La fórmula incorpora además vitamina C, que aumenta la absorción del iron, y vitaminas del grupo B en sus formas bioactivas, la B6 como piridoxal-5-fosfato, la B12 como metilcobalamina y el folato como L-5-MTHF. Estas formas no requieren conversión metabólica previa para ser utilizadas por el organismo, lo que representa una ventaja real frente a las formas estándar como el ácido fólico o la cianocobalamina. La vitamina B2, presente también en la fórmula, participa en el metabolismo normal del iron y en el mantenimiento de los glóbulos rojos. El producto no contiene colorantes ni aditivos sintéticos innecesarios, y las cápsulas son de origen vegetal, lo que lo hace apto para veganos.

El Complejo de Hierro de Nutribiolite combina bisglicinato ferroso de alta absorción con vitamina C, vitaminas B6, B2, B12 y folato activo L-5-MTHF en cápsulas vegetales limpias, sin aditivos sintéticos.
Qué aporta cada nutriente del Complejo de Hierro a la formación normal de glóbulos rojos y al metabolismo energético
El iron contribuye a la formación normal de glóbulos rojos y de la hemoglobina, al transporte normal de oxígeno y al metabolismo energético normal. La vitamina C aumenta la absorción del iron y contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario. La vitamina B6 participa en la formación normal de glóbulos rojos y ayuda a disminuir el cansancio y la fatiga. La vitamina B2 apoya el metabolismo normal del iron y el mantenimiento de los glóbulos rojos en condiciones normales. La vitamina B12 contribuye a la formación normal de glóbulos rojos y a la reducción del cansancio y la fatiga. El folato en forma L-5-MTHF apoya la formación normal de la sangre y el proceso de división celular.
La pauta de una cápsula al día durante hasta cuatro meses permite una suplementación sostenida y constante. La constancia es un factor determinante para que la suplementación con iron tenga impacto real en los parámetros hematológicos.
Por qué el folato activo L-5-MTHF es especialmente relevante en mujeres en edad reproductiva
El folato tiene un papel particular en mujeres que planifican un embarazo o que ya se encuentran en periodo de gestación. Una ingesta insuficiente de folato materno es un factor de riesgo de defectos del tubo neural en el feto. Las autoridades sanitarias europeas establecen que el efecto beneficioso se obtiene con una ingesta suplementaria de 400 µg de folato al día durante al menos un mes antes de la concepción y hasta tres meses después.
Cada cápsula del Complejo de Hierro de Nutribiolite aporta 400 µg de folato en forma L-5-MTHF, equivalente al 200% del valor de referencia nutricional. Esta forma es directamente utilizable por el organismo, a diferencia del ácido fólico estándar, que requiere una conversión enzimática previa que no todas las personas realizan con la misma eficiencia. Para mujeres en etapa preconcepcional o durante el embarazo, es recomendable consultar con el profesional sanitario antes de iniciar cualquier suplementación.
Preguntas frecuentes sobre iron y suplementación con bisglicinato ferroso
¿Qué diferencia al bisglicinato ferroso del sulfato ferroso en términos de absorción?
El bisglicinato ferroso es un quelato orgánico en el que el iron está unido a dos moléculas de glicina. Esta estructura lo protege de los inhibidores presentes en la dieta, como los fitatos, y favorece su absorción por una vía diferente a la del hierro no quelado. Según evidencia clínica, puede alcanzar hasta cuatro veces más absorción que el sulfato ferroso en dietas ricas en fitatos. Además, su buena tolerancia digestiva lo hace especialmente adecuado para personas sensibles a otras formas de iron.
¿Por qué es importante incluir vitamina C junto con el iron en un suplemento?
La vitamina C aumenta la absorción del iron no hemo al reducir el hierro férrico a su forma ferrosa, que el intestino absorbe con mayor facilidad. El Complejo de Hierro de Nutribiolite incluye 80 mg de vitamina C para optimizar el aprovechamiento de los 20 mg de bisglicinato ferroso de cada cápsula, además de contribuir al metabolismo energético normal y al funcionamiento normal del sistema inmunitario.
¿Qué significa que las vitaminas B del producto estén en formas bioactivas?
Las formas bioactivas, la B6 como piridoxal-5-fosfato, la B12 como metilcobalamina y el folato como L-5-MTHF, son las versiones que el organismo puede utilizar directamente sin necesidad de conversión metabólica previa. Esto resulta especialmente relevante para personas con variantes genéticas que dificultan el procesamiento de formas estándar como el ácido fólico o la cianocobalamina.
¿Es adecuado este suplemento de iron para personas con dieta vegana o vegetariana?
El iron de origen vegetal, conocido como iron no hemo, se absorbe con menor eficiencia que el de origen animal. Las personas veganas o vegetarianas pueden tener mayor dificultad para cubrir sus necesidades de iron exclusivamente mediante la dieta. El Complejo de Hierro de Nutribiolite es apto para veganos, con cápsula vegetal y sin ingredientes de origen animal, y aporta hierro en forma bisglicinato con alta biodisponibilidad.
¿Qué significa que la fórmula sea limpia y sin aditivos sintéticos?
El Complejo de Hierro de Nutribiolite prescinde de colorantes, aromas artificiales y azúcares añadidos. Los excipientes utilizados, almidón de yuca y L-leucina, son de origen vegetal. Esta elección responde al criterio de incluir solo lo necesario para la estabilidad y la toma del producto, sin ingredientes que no aporten valor nutricional.
Este contenido es informativo y no sustituye el consejo de un profesional sanitario.









